martes, 11 de diciembre de 2012

Se ofrece macho para monta


Hola, me OFREZCO para monta o cruce de perritas cocker spaniel inglés. Soy un macho de tres años, de color azul ruano, muy buen porte, muy guapo y muy buen pelo. Soy muy cariñoso y juguetón. Tengo muy buen carácter y la gente dice que soy muy simpático y divertido. Vengo de papás muy guapos con un pedigree excelente (estirpe de Lupiak, campeones en concursos de belleza). Estoy inscrito en la canina madrileña y ya he tenido otras camadas estupendas.
 
Si estás interesado, no dudes en ponerte en contacto conmigo a través del teléfono de Toysacan:
 
Ángel - 663 024 226
 
 
"Si quieres un buen macho, no te la juegues"

jueves, 6 de diciembre de 2012

Cuentos para contar....

EL PERRO Y EL GATO

 
Un perro y un gato se conocieron.
El gato dijo: ¡Miau!
El perro dijo: ¡Guau!
Pero no se entendieron.
Sin embargo, continuaron siendo amigos.

La amistad a veces es complicada, pero así es una auténtica amistad. Incluso hay días que, hablando el mismo idioma, no nos entendemos con nuestro mejor amigo. Otros días nos enfadamos por la más mínima cosa y dejamos de hablarnos por un tiempo; pero al final, nos podemos evitarlo y la añoranza hace que hagamos lo que sea por recuperar al amigo incondicional, y entonces todo vuelve a empezar, sin rencores ni reproches. Eso es la auténtica amistad.


AMIGOS

 
La rueda de un carruaje hirió la pata de un hermoso perro San Bernardo. Yendo cojo y dolorido hacia su casa, un herrero le vio pasar, dándole lástima. El herrero, conmovido, lo llamó y se lo llevó a su casa. Allí, le lavó la herida, puso en ella unas gotas de bálsamo y la vendó cuidadosamente.
El San Bernardo, agradecido, le siguió haciendo visitas diarias al herrero, donde éste lo seguía curando y aliviando de su dolor.
Transcurrida una semana, el perro ya estaba curado por completo. Sin embargo, no se olvidó nunca de su bienhechor, a cuyo taller acudía con frecuencia para mostrarle su agradecimiento y lealtad.
Habían pasado algunos meses cuando una mañana el herrero encontró en la puerta de la herrería a dos perros: uno de ellos era su antiguo amigo, el San Bernardo; y el otro, un galgo que tenía la pata herida de la que manaba sangre.
El herrero quedó asombrado de aquel rasgo de inteligencia y nobleza de sentimientos en un animal, y se puso a curar al galgo orgulloso y feliz.
El San Bernardo hizo entonces grandes demostraciones de agradecimiento y cariño, mientras el herrero, llorando de gozo, le dijo: "Hiciste bien, y te lo agradezco. Sabías que podías contar con tu antiguo amigo, y no sólo has favorecido a este perro, sino que me has dado una mañana feliz. Gracias".


EL PERRO QUE NO SABÍA LADRAR


Había una vez un perro que no sabía ladrar. No ladraba, no mugía, no relinchaba, no sabía decir nada. Era un perrito solitario.
Cómo se encontraba en una región sin perros, él no se había dado cuenta de que le faltaba algo. Los animales que se cruzaban con él, se lo hacían notar y le preguntaban:
-¿Pero tú no ladras?
-No sé... soy forastero...- aseguraba él.
-Vaya una contestación. ¿No sabes que los perros ladran?
-¿Para qué?- preguntaba indeciso nuestro amigo.
-Ladran porque son perros. Ladran cuando se asustan, ladran a la luna llena, ladran cuando quieren jugar,...
-No digo que no, pero yo...
-Pero tú ¿qué? ¡Tú eres un fenómeno! Cualquier día de éstos saldrás en los periódicos- le aseguraban.
El perro no sabía cómo contestar a esas críticas. No sabía ladrar y no sabía qué hacer para aprender. Se encontraba perdido y confuso.
Un día, un gallo que sintió pena por él, le dijo:
-Haz como yo-. Y lanzó dos o tres sonoros kikirikí.
-Me parace díficil- le aseguró el perrito.
-Qué vaaaa, ¡es facílisimo! Escucha bien y fíjate en mi pico. Vamos, mírame y procura imitarme- le instó lanzándole otro kikirikí.
El perro intentaba hacer lo mismo, pero sólo salía de su hocico un desmañanado "keké", que provocó la huída de las aterrorizadas gallinas.
-No te preocupes -le tranquilizó el gallito-. Para ser la primera vez está muy bien. Venga, vuelve a intentarlo.
El perrito lo intentaba todos los días. Practicaba a escondidas, desde por la mañana hasta por la noche, hasta enronquecer. A veces, para hacerlo con más libertad, incluso se iba al bosque.
Una mañana, encontrándose precisamente en el bosque, consiguió dar un kikirikí tan auténtico, tan bonito y tan fuerte que confundió a la zorra, que lo oyó y se dijo para sí: "Por fín ha venido el gallo a mi encuentro. Correré a darle las gracias por la visita". E inmediatamente se echó a correr, sin olvidarse de llevar el tenedor, el cuchillo y la servilleta, ya que para una zorra no hay comida más apetitosa que un buen gallo.
-¡Ah! -dijo la zorra- ¡Me has tendido una trampa!
-¿Una trampa?- preguntó el perrito confundido.
-Desde luego, me has hecho creer que había un gallo perdido en el bosque. Sin embargo, te has escondido para atraparme.
-Te aseguro que yo... Verás, no pensaba en absoluto cazarte. Vine para hacer ejercicios-confesó.
-¿Ejercicios? ¿De qué clase?- preguntó curiosa e intrigada la zorra.
-Me ejercito para aprender a ladrar. Ya casi he aprendido. Mira qué bien lo hago- Y de nuevo un sonorísimo kikirikí.
La zorra creía que se iba a morir de risa. Se revolcaba por el suelo, se apretaba la barriga, se mordía los bigotes y la cola. Nuestro perrito se sintió tan mortificado que, en silencio, se marchó sin mirar atrás, con el hocico bajo y lágrimas en los ojos.
Justamente en aquellos días se levantó la veda. Llegaron al bosque muchos cazadores. Disparaban sin cesar ni descanso. Estaban deseosos de matar.
Uno de los cazadores, ansioso por atrapar una presa aquel día, oyó salir de un matorral un sonoro "cucú... cucú" (que en realidad era el perro practicando otro sonido). Apuntando con el fusil, disparó dos tiros. ¡Bang! ¡Bang!
Por suerte, los perdigones no alcanzaron al perro, pero sí le asustaron.
Mientras el cazador buscaba al pájaro que creyó haber matado, nuestro perro se echó a correr.
-Debe habérselo llevado ese perrucho que se aleja. A saber de dónde habrá salido -refunfuñó el cazador. Y, para desahogar su rabia, disparó contra un ratoncillo que había sacado su cabeza fuera de su madriguera, pero no le dio.
Nuestro perro, buscando una explicación a lo que había ocurrido, de repente escuchó un sonido extraño. Guau Guau, oyó.
- Ese sonido me suena -pensó el perro-; sin embargo, no consigo acordarme de cúal es la clase de animal que lo hace.
-Guau guau- volvió a escucharse.
-Vaya, otro perro- dijo el nuevo amigo de nuestro perro-. Hola, perro- dijo.
-Hola, perro- contestó.
-¿Sabrías explicarme por qué me miras así?
-Es que no sé qué estás diciendo- confesó nuestro perro.
-¿Diciendo? Para tu conocimiento yo no digo, yo ladro.
-¿Ladras? ¿Sabes ladrar?
-Naturalmente. No pretenderás que barrite como un elefante o que ruja como un león- bromeó.
-Entonces, ¿me enseñarás?
-¿No sabes ladrar?- preguntó atónito ante ridícula pregunta.
-No- afirmó conpungido nuestro amigo.
-Mira y escucha bien, se hace así: Guau Guau- ladró orgulloso.
-Guau, Guau -dijo en seguida nuestro perrito.
Y, conmovido y feliz, pensó para sus adentros: "Al fin, encontré al maestro adecuado".

LOS MIL PERROS


Se dice que hace tiempo en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito, buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero en dicha casa. Una vez dentro, llegó a una habitación en la cual había mil perritos más.
Nuestro amigo comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los otros mil perritos hicieron lo mismo. Posteriormente, nuestro perro sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. Y se quedó sorprendido al ver que los mil
perritos también le sonreían y ladraban alegremente.
Cuando salió de la habitación, el perrito del cuento se quedó pensando: "¡Qué lugar tan agradable! ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!"
Tiempo después, otro perro callejero entró en la misma casa abandonada. Sin embargo, a diferencia del anterior, este perrito, al ver a los otros mil perritos, se sintió amenazado, pues le miraban de manera agresiva. Asustado, empezó a gruñir. De inmediato, los mil perritos también empezaron a gruñir y ladrar.
Cuando este perro salió de la habitación despavorido, pensó:
"¡Qué lugar tan horrible es éste! ¡Nunca más volveré a entrar allí!"
Ninguno de los dos perros sabía leer, pero en la puerta principal
 de la casa colgaba un letrero que decía: "La casa de los mil espejos".
Si te sabes algún cuento, te animamos a que nos lo cuentes.

martes, 4 de diciembre de 2012

Verdades

"Compañía de dos, mi perro y yo"
 
 
 
"El perro del hortelano, que ni come ni deja comer"
 
 
 
"El perro viejo, si ladra, da consejo"
 
 
 
"Ese es el mismo perro con otro collar"
 
 
 
El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería. (Nietzsche)
 
 
 
"Perros y gatos, distintos platos"
 
 
 
"Perro que mucho ladra, poco muerde pero bien guarda"
 
 
 
"No es sólo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también"
 
 
 
"El perro hambriento no teme al león"
 
 
 
"Blanco o negro, el perro siempre es perro"
 
 
 
"Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber"
 
 
 ¿Os animáis con algún otro refrán?


sábado, 1 de diciembre de 2012

Consejos para comprar un cachorro



En esta entrada, os vamos a dar varios consejos ANTES de adquirir un cachorro. Son consejos que, a nuestro juicio, hay que tener en cuenta, ya que son muy IMPORTANTES.

Primero: Analizad vuestras posibilidades económicas, no sólo para comprar el perro, sino también para mantenerlo. El perro necesita cuidados veterinarios (vacunas, desparasitaciones,...) y alimento. Dependiendo de la raza, además, también necesitará peluquería. Eso sin contar con algún contratiempo extra que pudiera surgir.

Segundo: Tened en cuenta las dimensiones de vuestra vivienda, ya que vuestras elecciones -a la hora de adquirir una raza- tendrán que basarse en eso. Por ejemplo, no esperes que un labrador viva cómodamente en un pequeño estudio o una vivienda de 30 m2.


Tercero: A la hora de adquirir un tipo determinado de raza, tenemos que valorar la que mejor se adapte a nosotros: temperamento, carácter, necesidades... Por ejemplo, si tú eres una persona muy casera y dispones de poco tiempo para dar largos paseos, no adquieras un perro que necesite mucho ejercicio; por ejemplo, beagle, cocker spaniel, golden retriever, labrador,... En este tipo de casos, por ejemplo, nosotros os recomendaríamos un sitchu, bulldog inglés, basset hound,...

Basándonos en esto, nosotros -además- recomendamos estudiar todas las características de las razas a elegir: peluquería, cuidados, entorno donde va a vivir el perro,... para no errar en la elección y no tener futuras sorpresas.


Cuarto: ¿Tienes tiempo libre para dedicarle a ese perro? Un perro necesita una disciplina y una rutina básica, para evitar malas conductas en el futuro. Recuerda también que algunas razas requieren más tiempo que otras para hacer el ejercicio necesario para su constitución. Además, ningún perro es feliz estando solo día y noche.

También tenemos que tener en cuenta que el perro necesita salir mínimo tres veces al día, recomendando en una de ellas un buen paseo. Los cachorros, por supuesto, necesitan salir todo lo posible para acostumbrarse cuanto antes a ser limpios en casa.


Quinto: Comprueba que ni tú ni ningún miembro de tu familia seais alérgicos al perro que vas a llevar a casa. Aunque una mascota es una experiencia inigualable, no debe convertirse en un problema de salud.

Sexto: Recuerda que tu mascota canina no siempre gozará de la misma excelente salud con la que ha llegado a casa, por lo que será necesario un chequeo del veterinario al menos dos veces al año.

Séptimo: Recomendamos recibir un cachorro debidamente destetado porque necesita el alimento de su madre y los anticuerpos que ella le proporciona para compensar su débil sistema inmunitario.  Además, insiste en adquirir un perro sano, por lo que el cachorro tendrá que haber tenido un correcto control veterinario desde su nacimiento.


Octavo: Pregunta por las vacunas que le han sido aplicadas al cachorro al momento de la entrega y encárgate de hacerle aplicar aquellas que le hagan falta. El veterinario te asesorará al respecto.

Noveno: Acude a un criador serio y responsable, pues es la única persona capaz de responderte por la buena ascendencia del cachorro y por su estado general. Es importante conocer el carácter y la cartilla veterinaria (enfermedades) de los padres, pues muchas veces determinará el estado físico y psíquico del cachorro. Si puedes conocer a los padres, ¡mejor!


Décimo: Recuerda que no llevas a casa un muñeco de peluche, sino a un ser vivo que requiere de cuidado y educación para que logre convertirse en un perro adulto sano y equilibrado. Ten en cuenta que el tiempo invertido en tu nueva mascota compensarán con creces todos tus esfuerzos.

Decirte, además, que un hogar con niños ayuda al perro a desarrollarse más favorablemente, se socializa más rápida y completamente.


Esperamos que estos consejos te ayuden a la hora de decidirte a comprar un perro. ¡SUERTE!

"Si buscas un buen perro,
NO TE LA JUEGUES"

viernes, 23 de noviembre de 2012

Personalizamos el adiestramiento

Siempre personalizamos los adiestramientos, tanto del cachorro como del perro adulto, intentando que el proceso sea lo más cómodo posible para el dueño y lo más efectivo posible para el animal. No dudes en consultarnos si tienes alguna duda o alguna inquietud con tu perro.

Algunas de las modificaciones de conducta que tratamos son las siguientes:




Socialización del cachorro en zonas urbanas













Socialización del cachorro con otros perros














Socialización del cachorro con niños












Hiperactividad en el perro












Tirones de la correa al sacarlo a pasear














Agresividad con las personas













Agresividad con otros perros








  




 Problemas de conducta en el hogar cuando se queda solo, o estando con la familia











Desobediencia en general en el casco urbano o fuera de él









¿NUESTRO OBJETIVO?

Nuestro objetivo primordial es solucionar cualquier problema que puede presentar tu mascota dentro y fuera de casa, para mayor tranquilidad vuestra y mayor disfrute de ambos.

Las consultas tendrán lugar cerca de la propiedad del dueño, para su mayor comodidad y para conocer el ambiente en donde se desenvuelven los hechos. Será allí donde se evaluemos a la mascota y a su dueño, así como el problema que presenta el animal.

Ponte en contacto con nosotros. No lo dudes más, ya que el problema puede empeorar.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Enfermedades más comunes del cachorro

 
El Moquillo, La Parvovirosis, la Coronavirosis y la Hepatitis, son enfermedades víricas transmitidas por unos agentes infecciosos denominados virus. En principio, no existe tratamiento específico para los virus. Hoy en día, la única opción es controlar los síntomas de la enfermedad producidos por los Agentes Oportunistas.

La única forma de prevenirlos es mediante la correcta vacunación y la profilaxis o anticipación. Si tu cachorro se llegara a contagiar, sólo le puedes ayudar acudiendo a tu veterinario para atajar las infecciones secundarias.
 
Moquillo
 
 
Se trata de una enfermedad infecciosa muy contagiosa que únicamenta afecta a los animales. Esta enfermedad puede llegar incluso a ser mortal para el cachorro. Es muy sensible al calor y se destruye a temperatura superior a 50ºC o con desinfectantes a base de amonio cuaternario.
La transmisión se realiza mediante contacto directo entre los perros, diseminándose vía aérea y accede al animal por la nariz o boca. A través de los ganglios linfáticos se multiplica y posiciona en el organismo. De aquí pasa a la sangre. Una vez que un virus está en el torrente sanguíneo, se denomina "Viremia".
 
La respuesta inmune es fundamental para controlar la infección:
- Si es alta, se controla y el animal se recupera.
- Si es baja, se permite la distribución a todos los órganos y sistema nervioso.
- Si es escasa, el virus sólo permanece en las neuronas, provocando cuadros nerviosos crónicos que pueden aparecer, incluso, sin sintomatología previa.
Un resumen de la enfermedad puede ser el siguiente:
1º.- Exposición al virus.
2º.- Período de incubación: 6 días.
3º.- Período de viremia: de 3 a 4 días, con síntomas de fiebre y mucosas oscuras.
4ª.- Reposo aparente del virus durante 5 días.
5º.- Fase de estado: síntomas graves: conjuntivitis, fiebre, síntomas respiratorios y digestivos.
6º.1. -Recuperación con secuelas (si ha habido vacunación).
6º.2.- Sintomatología nerviosa y muerte (si no ha habido vacunación).
 
Parvovirosis
 
 
La Parvovirosis afecta a cachorros. Los perros adultos suelen ser más resistentes a la enfermedad y es frecuente que no presenten síntomas notorios. El periodo más crítico de una posible infección es entre las 6 y las 12 semanas, por la pérdida de protección materna. No afecta al ser humano. Es un virus muy resistente, por lo que constituye una enfermedad muy contagiosa y de difícil erradicación. Para desinfectar las zonas contaminadas hay que realizar una limpieza de la superficie y usar hipoclorito sódico. No existe una terapia específica que elimine el virus. La mejor manera es prevenirlo, la vacunación y la buena higiene son componentes de suma importancia.
 
Basta con pequeñas dosis infectantes en la diarrea para contagiar, vía oro-nasal, al cachorro. El virus pasa de los órganos linfoides a la sangre a los tres, cuatro días de incubación. Entonces aparece fiebre e infecta el intestino, dando lugar a vómitos y diarrea sanguinolenta (color chocolate o rojo). Si se trata de con prontitud y las defensas del cachorro son altas, la curación es posible.
 
 
Los cachorros contagiados antes de las 8 semanas o en el útero de la madre, padecen muerte súbita o problemas cardíacos. Menos de 8 semanas: -70% muerte en breve. -30% sobrevive incluso años. -morirán por cardiopatías
 
Hepatitis
 
 
Es una enfermedad infecto-contagiosa que padecen principalmente los cachorros en su primer año de vida, aunque los perros no vacunados pueden verse afectados a cualquier edad. Es un virus muy resistente pudiendo vivir el virus incluso meses si la temperatura es inferior a 4º C. Los puedes eliminar con desinfectantes Iodados o fenol.
Hasta los seis o nueve meses, a través de las secreciones que el perro contagiado expulsa por nariz, boca y en orina, se produce el contagio. Afecta fundamentalmente a ojos, riñón e hígado, pudiendo ser mortal. Hay muchos animales que portan el virus sin padecer sintomatología, siendo una fuente muy peligrosa de contagio. La respuesta inmune aparece a los 7 días.
Existen tres formas de aparición:
- Forma sobreaguda: cachorros de pocas semanas, muerte en pocas horas, sin síntomas previos. Parece un envenenamiento.
- Forma aguda: fiebre, anorexia, dolor; vómitos, diarreas con sangre; lesión ocular y renal; muerte en 5/ 7 días; o lenta recuperación.
- Forma crónica: cirrosis hepática, pérdida de peso, alteraciones en el hígado.
 
Otitis
 
 
Es la inflamación de las estructuras del oído producida fundamentalmente por bacterias, levaduras o cuerpos extraños. Es un proceso doloroso que -si no se trata de forma correcta- puede llegar a convertirse en crónico.
- ¿Cómo te das cuenta?: Puedes detectar una otitis si observas que tu perro se rasca y frota excesivamente el oído, por el aspecto de sus secreciones y, en casos graves, inclina excesivamente la cabeza.
 
 
-¿Qué debes hacer? Dirígete al veterinario, lee el prospecto detenidamente y administra de forma correcta el tratamiento.
- ¿Cuál es el tratamiento? Antibiótico, anti inflamatorio, limpiador de oídos y gotas.

Para tu comodidad, te informamos de que existen gotas de muy amplio espectro que llevan incorporado el limpiador y, que además, son de una sola aplicación al día, lo que te ahorrará tiempo en la administración del tratamiento. Siempre habrás de limpiar la cánula tras su uso.
 
 
Recomendaciones:
- Vigila los oídos de tu cachorro.
- Realiza el tratamiento de forma correcta; una otitis puede hacerse crónica.
- Usa productos eficaces y de fácil uso.
- Consulta a tu veterinario SIEMPRE.
 

viernes, 16 de noviembre de 2012

El perro más grande del mundo

El perro más grande del mundo mide 1,15 metros y come 14 kilos diarios de carne

La nueva edición del libro Guinness de los Récords reveló otra cosecha de nuevas proezas en todos los ámbitos.
Publicado por primera vez en 1955, el Guinness presume de ser «uno de los mayores éxitos editoriales de la historia», con 120 millones de ejemplares vendidos en 22 lenguas en más de 100 países.

La edición 2013, presentada en Londres, contiene un buen número de animales, como Zeus, un gran danés que mide 1,15 metros hasta la cruz (la parte más alta del lomo) y puede alcanzar los dos metros si se pone sobre sus patas traseras.
Este can de color negro de tres años, residente en Michigan (Estados Unidos), pesa 70,3 kilos, y su dueña, Denise, tiene que responder a menudo a la pregunta de si se trata de un perro o un caballo.
«Tuvimos que comprarnos una camioneta para transportarlo y, si te pisa, te hace un morado», explicó durante la presentación en Londres.

Un toro de 76 centímetros de altura, también figura en esta nueva edición.

Incluso hay un burro de cuatro años que mide 1,55 metros hasta la cruz, o el toro más pequeño del mundo -76,2 centímetros hasta la cruz-, que fue salvado del matadero por su propietario antes de convertirlo en animal de compañía.

Otros récords incluidos en la última edición del libro de los récords son el coche más bajo capaz de circular, de 45,2 centímetros de altura, creado por estudiantes en Japón, o la mujer con más zapatos del mundo.

También figuran artistas y deportistas conocidos, como Rihanna, Adele y Lady Gaga, que han batido diferentes récords con sus ventas digitales, o el futbolista del Manchester United, Ryan Giggs, que ostenta cuatro récords, entre ellos el de haber marcado goles en cada temporada de la Premier League, desde 1992 a 2011.

¿Alguien da más?

Pues sí, hay alguien que se atreve...


George es el perro más grande del Mundo, superando a Zeus.
El perro más grande del mundo, un can mayor llamado George. Con una longitud de cabeza a cola de más de 2,1 metros, es conocido como "Giant George" (por algo será) fue coronado el pasado 15 de febrero como el perro más grande del mundo.

Características:
George es un gran danés de 4 y medio años de edad, propiedad de David y Christine Nasser, residentes de la ciudad de Tucson. Su perro pesa 113.5 kilos y mide un metro de altura desde el piso hasta su hombro. Es decir, que George es más grande que un león e ingiere 50 kilos de comida al mes. Pero a pesar de eso, George parece ser tan cariñoso y amigable como cualquier otro perro.
Palabras de su dueña:
"Nunca había tenido antes un Gran Danés, por eso al principio no noté nada raro sobre su tamaño, todos anticipábamos que por su raza sería grande."


¿Cómo sucedió?

La causa biológica de su tamaño aún no ha sido determinada, pero los veterinarios que lo han examinado encontraron que George goza de perfecta salud. Un caso de gigantismo que nos recuerdan a esos concursos de vegetales enormes que se celebran en algunos pueblos. La fascinación por lo desproporcionado.

Por su parte el Giant George ya cuenta con su propio sito web
y tiene más 40.000 seguidores en su página oficial de Facebook.

Como dijo Jerry Lee Lewis a Chuck Berry, cuando quemó su piano:

"SUPERA ESTO"

domingo, 4 de noviembre de 2012

Clicker Training

 
 
El clicker en sí es una simple cajita plástica con una lámina metálica en su interior, que al presionarla produce un sonido característico.
 
Actualmente, este instrumento se ha convertido en una importante herramienta para desarrollar una técnica de adiestramiento basada en refuerzos positivos. Esta técnica es aplicable a perros para diferentes fines: compañía, obediencia, perros de asistencia, agility, perros detectores de drogas... E, incluso, en otros animales como caballos, delfines, gatos...
 
La base del adiestramiento con clicker está en el Condicionamiento instrumental (Skinner), que es un mecanismo de aprendizaje en el que la conducta del perro produce la aparición de un refuerzo (positivo o negativo).
 
El sonido del clicker se introduce como reforzador condicionado, asociándolo a un reforzador primario (algo que por sí solo motive al perro: comida, juego, caricias...). De esta forma, se utiliza el clicker para marcar el momento justo en que aparece el comportamiento deseado: igual que una fotografía, captamos el momento preciso en que el perro realiza lo que queremos. Después del sonido siempre viene el premio (reforzador primario).
 
El clicker le comunica al perro que lo que estaba haciendo cuando oyó el sonido nos gusta y va a recibir un premio por ello.

El adiestramiento con clicker os puede parecer muy parecido al adiestramiento con premios, pero no es lo mismo. La diferencia está en que el clicker es un reforzador condicionado y el perro no dependerá de los premios o la comida. El perro buscará hacer que suene el click!: esa es su recompensa. A medida que se establecen las conductas se va reemplazando la comida por caricias y el clicker por una palabra, que siempre están a nuestro alcance.
 
VENTAJAS DEL ADIESTRAMIENTO CON CLICKER:
- Puede ser utilizado en cualquier edad del animal.
- Se puede utilizar para enseñar una cantidad infinita de ejercicios.
- El sonido refuerza mejor que la voz, porque siempre funciona igual.
- Es un método positivo, sin castigo. Lo peor que puede ocurrir es que no suene el clicker.
- Es una técnica de adiestramiento que resulta intuitiva y muy divertida para perro y dueño.
- El comportamiento aprendido con el método clicker es mucho más resistente a la extinción.
- Una vez que el perro ha entendido el “juego” de hacer sonar el clicker, el aprendizaje y pulido de ejercicios es mucho más rápido que en el adiestramiento tradicional.
- Estimula la creatividad del adiestrador al buscar la forma de comunicar al perro lo que quiere que realice, además de inventar cada día ejercicios nuevos.


A continuación, os dejamos un link muy curioso en el que se ha aplicado este método de aprendizaje para enseñar a algunos animales a realizar una actividad determinada. ¡Qué lo disfruteis!

http://www.prochan.com/view?p=d90_1351707811


 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Dar el salto...

Galleta. Propiedad de La Tiri

El último perro que tuvimos en casa de mis padres, estando yo ya en la edad del pavo (29 años), fue un perro sin raza definida que cogimos de la calle. Tenía una pata rota, un soplo al corazón, un puñado de dientes llenos de sarro y una pila de años y, ya operado de la pata, seguía cojeando “por costumbre”. Sufría una halitosis brutal. Tenerlo en el regazo era como estar haciendo mimos a una mofeta. 

Su alma de guardia civil y su ancianidad, hacían que su mayor actividad en la calle fuese sentarse en las aceras a ver pasar los coches.

El caso es que, con esta experiencia, cuando me fui a vivir sola, me prometí que nunca jamás tendría perro. Al año ya tenía uno.

Fue así a lo tonto, que si mientras me tomo un café echo una ojeada a un correo de un refugio, que si “¡Huy! Qué cachorro más mono”, que si ya sabes lo que implica tener un perro, que si le salvo de un futuro incierto para darle una muerte lenta y dolorosa a base de besos y achuchones, que si ignoras a tu jefe porque ya te ves en una verde pradera lanzando un frisbee…  y ¡zas! Cruce de Shar Pei, tamaño mediano, mes y medio de edad.

Llamo, me interrogan, firmo el contrato y al mes me lo mandan. Cuando llega a casa, veo que con un mes ya es del tamaño de un Shar Pei adulto y aquello me parece que va a dejar de ser de tamaño mediano en aproximadamente quince minutos. Efectivamente, a los tres días de estar en casa y después de dejarle los dos riñones al veterinario para salvar al animal de un posible parvovirus, parece que se ha comido dos palets de anabolizantes y aquello crece sin mesura.

He de decir que los del refugio, obviamente, no tenían la culpa de nada. Les dejan los pobres animales en la puerta, en una caja. Saber de qué raza son, o la edad que tienen, es un trabajo puramente especulativo. Intentan acercarse todo lo posible a la realidad, pero si tú no eres capaz de saber si un bebé va a salir al padre o a la madre, ni lo que va a pesar con dos años, difícilmente le podemos pedir a nadie que nos dé el árbol genealógico del cachorro desconocido.

Y a pesar de todo esto, desde la destrucción de la primera de mis pantuflas, que fue a los 20 minutos de estar en casa, supe que no querría separarme nunca jamás de aquel tsunami peludo.

Si os decidís a adoptar, mi recomendación es que, si queréis un cachorro, seáis conscientes de que te puede salir cualquier cosa y, si no estáis dispuestos, adoptad un perro adulto y no viviréis con la incertidumbre de si va a salir Lassie o un Critter. En mi caso fue Critter.

*La Tiri es escritora, tuitera y bloguera


Agradecimientos a Nuria (La Tiri) y a Galleta (su perrita) por esta historia que nos ha hecho vibrar conmovedoramente el corazón, y a The Pets Journal, por la publicación de esta historia en su blog.