viernes, 6 de diciembre de 2013

El juguete de mi perro

 
El perro es un animal social que necesita jugar para crecer, aprender, madurar y quemar energía. El juego, además, les hace desarrollarse psicológica y emocionalmente, lo que es fundamental para evitar malas conductas futuras.

Si a esto le añadimos que a nuestros amigos peludos les encanta jugar con sus dueños, ¡es perfecto! Así mejoramos nuestra relación con ellos, afianzando nuestros lazos de amistad y asentando mejor el papel del dueño como líder y el del perro como amigo fiel.

A través del juego podemos enseñarles a usar correctamente sus instintos y su fuerza. Esto es importantísimo porque muchas veces jugamos con ellos a morder un juguete (una cuerda, un rodillo,...), pero no les enseñamos a diferenciar cuándo deben morder más o menos fuerte.

 
Si a estas "enseñanzas" que el perro debe experimentar (nosotros aconsejamos que así sea), le sumamos el hecho de que el vínculo dueño-perro se afianza y de que es una buena forma de quemar energía, el juego debe ser una lección continua y diaria en la vida de nuestro can. ¡Todo son beneficios!
 
Beneficios de los juguetes
 
La pelota

Jugar con nuestro perro a la pelota es fantástico. Es un juego excepcional para que hagan ejercicio físico y para que gasten energía residual. Pero como es un juego basado en la secuencia de caza, no todos los canes son partidarios de participar, pero para estos perros ya existen otros juegos diferentes.

 
Jugar a la pelota debe ser un juego divertido para nuestra mascota. El juego consistirá en lanzarle la pelota al can que irá corriendo hacia ella y nos la devolverá para que nuevamente se la volvamos a lanzar, siendo ésta una secuencia que repetiremos varias veces; lanzando la pelota en diferentes direcciones y de diferentes maneras, para que el can no se acostumbre.

Este tipo de juego es estupendo para estrechar lazos, pues el papel del "juego con el dueño" es fundamental y necesario.

Podemos jugar con nuestro perro a la pelota dos o tres veces al día y, para evitar que se convierta en una obsesión para él, nosotros seremos lo que debemos decidir cuándo el juego debe acabar con una orden y un gesto. Por ejemplo, "se acabó", "ya está" o cualquier orden similar, acompañada de un gesto de las manos (mostrándolas, levantándolas, guardándolas en los bolsillos,...). Por supuesto, debemos guardar la pelota después.

Mordedores

Otro tipo de juego es la cuerda trenzada, el rodillo o cualquier juguete que se pueda morder con seguridad.


El mordedor (cuerda trenzada, rodillo,...) les hace fortalecer la mandíbula. Es un juego natural que el perro desarrolla desde cachorro, pues a casi todos los perros les gusta el tira y afloja. Refuerza el vínculo con el dueño, pues es un juego compartido, y favorece que nuestros canes nos vean de manera más atractiva.

Nos permite trabajar el autocontrol del animal, pues somos nosotros -los dueños- los que decidimos cuándo empieza el juego y cuándo debe finalizar. Esto es importante porque, además de jugar con el perro y reforzar vínculos, les enseñamos pautas de comportamiento.

En los casos de cachorros destrozones, es fundamental enseñarles qué tipo de juguetes pueden morder y qué objetos no deben morder. Este juego favorece esa distinción, siempre y cuando juguemos con él con el mismo juguete.


Juegos inteligentes

Otro tipo de juguetes son los Kong (y sus variedades) o juegos inteligentes. Este tipo de juegos fomentan la inteligencia del can, desarrollan su memoria y favorecen su determinación. Además, en el caso del Kong, por ejemplo, pueden tardar horas en sacar la galletita del hueco.

La mayor parte de ellos, son juegos individuales, pues son juegos que no necesitan de nosotros para ser ejecutados (exceptuando el hecho de que tenemos que esconder los premios). Son juegos que desarrollan su capacidad de resolver problemas y, por conseguir el premio, los canes son capaces de pasarse horas jugando.

Este tipo de juegos son ideales para realizarlos a media mañana o a media tarde, pues es fundamental que el perro tenga hambre para que esté decidido a conseguir su premio. Es importante decidir cuántos premios va a tener que buscar tu mascota, así sabrás cuándo finalizar la actividad. También es importante alabar al can cuando haya ganado el premio, pues es importante que quiera volver a jugar.

Otros juegos
 
En ocasiones, los juguetes que eligen nuestras mascotas para entretenerse no son las que hemos dispuesto para ello (zapatillas, las patas de la mesa, el sofá,...). Es en estas ocasiones cuando debemos marcarles nuevas pautas de comportamiento: Jugar a morder el sofá está mal y jugar a morder la cuerda trenzada está bien.

 
Normalmente, en estos casos, el can tiene demasiada energía que agotar. Necesita ejercicio físico y mental para quemarla y, sobre todo, para agotarse.

Nosotros recomendamos largos paseos mezclados con algunos de estos juegos. Siempre es interesante variar el juego para que el can no se canse de jugar con nosotros. Recordad que lo fundamental es su deseo de jugar y de que ese deseo sea con nosotros.

A veces me pregunto: ¿no seré yo el juguete de mi perro?
 


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